domingo, 31 de diciembre de 2006

Tyria Pearl


Mi nombre es Tyria...mi vida, mi familia, mi esperanza y mi futuro, ya estan perdidos, desde el dia en que la muerte se presento a mi puerta y se llevo todo lo que era valioso para mi. Nunca se me habia ocurrido valorar lo que tenia, jamas habia agradecido mi hogar, mi familia, las oportunidades que se me brindaban ni la buena vida que poseia, para mi el mundo era un lugar que no merecia mi existencia, yo queria lo mejor y consideraba que mi familia no podria darmelo, sin embargo ahora me doy cuenta de lo equivocada que estaba, he aprendido a valorar lo poco que tengo en estos momentos, esperando que nunca se termine, aunque se que nada es eterno mas que mi vida. Todo comenzo una noche de otoño, las rojizas hojas tapizaban el suelo que yo pisaba, corriendo a toda velocidad para alejarme de aquellas personas que yo llamaba familia, unos maniacos del orden y de la religion, que querian que todo en su vida fuera perfecto, y que me sometian a inacabables castigos porque precisamente yo, su hija mayor, era todo menos perfecta. Queria alejarme, escapar de todo ese ambiente, ser quien era y encontrar a alguien que me apreciara por mi personalidad y no por mis logros, queria ejercer como la escritora que era, a pesar de que mis calificaciones y demas no eran precisamente perfectas, eso era lo unico que deseaba en ese momento, jamas me detuve a pensar que lo que mi familia queria era un futuro para mi, solo se me ocurrio salir llorando despues de que me regañaran una vez mas por tener malas notas y no notaran el premio literario que habia obtenido con tanto esfuerzo. Tan ocupada estaba yo intentando escapar de mi familia que no me di cuenta de aquel par de luces que se acercaban a toda velocidad hacia mi, no supe que estaba cruzando la carretera hasta que senti el impacto de ese auto contra mi cuerpo, hasta que me vi a mi misma volar por los aires y caer con un golpe seco, despues de ahi todo fue completa oscuridad. Cuando desperte, cuando mis ojos volvieron a absorver la luz, supe inmediatamente que me encontraba en un hospital, conectada a una serie de aparatos que mantenian mis signos vitales estables, me incorpore como pude y observe la habitacion, no habia pista alguna de mis familiares, por lo que espere pacientemente a que alguien llegara y me avisara que estaba ocurriendo, la respuesta llego en forma de enfermera, que traia mi almuerzo. -Disculpe... -¡Oh! Que bien que estas despierta chiquilla-Comento dandome una palmada en la cabeza y acercando ese asqueroso almuerzo-¿Te sientes bien? -Siento como si me hubiera pasado un auto encima -Pues no esta muy lejos de lo que te ocurrio, hay que tener mas cuidado, tienes suerte de haber sobrevivido a ese accidente. -Lo se...¿Que dia es hoy? -25 de Octubre, dormiste tres dias. -Ya veo...-Observe a la enfermera un momento y despues sonrei debilmente-¿Donde esta mi familia? La enfermera se mostro incomoda ante mi pregunta y salio de la habitacion rapidamente, alegando que necesitaba atender otros asuntos, eso me hizo tener el presentimiento de que algo terrible habia ocurrido. Pasaron mas de dos horas hasta que la misma enfermera entro a recoger el plato, aunque esta vez evito mi mirada y no respondio a ninguna de mis preguntas, estaba comenzando a preocuparme. Esa misma noche el doctor de cabezera llego y se sento a mi lado, observandome con gravedad. -Lamento que tengas que recibir esta noticia en tu estado, se que sera algo dificil...pero tu familia esta muerta. La noticia no hizo mella en mi estado de animo, observe al doctor incredula y lentamente abri la boca. -¿Que paso? -Un incendio, al parecer alguien dejo caer en las cortinas una vela encendida, la casa se consumio inmediatamente, toda tu familia quedo atrapada... Una vela, las cortinas...eso era. Antes de escapar de mi casa me habia internado a mi cuarto, encerrada en esa habitacion completamente rodeada de penumbra, habia encendido una vela y me habia sumergido en mis pensamientos, pensamientos de rencor y tristeza ante el rechazo de mi familia, al escuchar las voces de mis padres que me pedian a gritos salir de ahi, sali por la ventana tirando la vela...yo habia sido la causante de la muerte de mis progenitores. El doctor se marcho dejandome sumida en mis pensamientos, el silencio y la soledad me abrazaron, como si siempre hubieran estado a mi lado y yo...aun no estaba consciente de lo que en realidad habia ocurrido. Fue necesario que pasaran tres dias hasta que todo el peso de lo que habia pasado me golpeara con fuerza, tres dias que fueron el preludio a una terrible depresion de la que me vi victima. Pasaron los dias y los doctores no podian sacarme de mi estado, dormida todo el dia, apenas comia y cuando alguien intentaba entablar algun tipo de conversacion conmigo jamas les respondia, simplemente estaba inmersa en mi propio mundo, en mi propia culpabilidad. Llego el dia en que me dieron de alta y me mandaron a vivir con mis tutores legales, mis tios. Al principio todo comenzo perfecto, ellos me apoyaban en cualquier cosa y sobre todo conprendian el estado en el que me encontraba tras mi terrible perdida, pero a pesar de eso yo seguia inmersa en mi propio mundo, consciente de que no valia la pena vivir de esa forma. La unica cosa que me interesaba en ese momento era permanecer frente a mi computadora por horas, navegando en busca de alguna pagina interesante o algun tipo de compañia, una buena noche encontre a alguien fantastico, un sujeto que aunque no me conto mucho de el me agrado instantaneamente. Charlamos durante mucho tiempo, le narre mi vida y mis desaventuras, el dolor que a muerte de mis padres me habia causado y los sentimientos destructivos que a partir de esa noche se apoderaron de mi, me dolio volver a hablar de esas cosas, pero lo hize de todas formas, para poder deshaogarme de una buena vez. El tiempo paso, y a pesar de todo el apoyo con el que yo contaba me sumi mas y mas en la depresion absoluta, llorando mi mala suerte y maldiciendo mi vida, queria morir, y sin embargo no contaba con el valor suficiente como para hacerlo. Todos mis pensamientos se los comunicaba a ese hombre a pesar de no conocerlo, por lo que no se me hizo raro que me pidiera que nos vieramos en algun sitio. Asi fue como me aventure a encontrarme con un desconocido con el que solo me comunicaba por medio de aquellos programas de mensajeria instantanea, muchas personas lo han hecho y han muerto, yo lo hize pero lo que obtuve fue la inmortalidad. Pero permitanme describir como ocurrio todo, llegue al lugar indicado a la hora y dia indicados (Como cualquier encuentro) y me sorprendi al encontrar a un alto y atractivo hombre sentado en una banca, al parecer esperando a alguien, supe, por la forma en que vestia, que el era la persona con la que yo debia hablar, asi que me acerque (Algo sonrojada) y lo salude. Todo fue perfecto, al menos al inicio, un hombre atractivo, con muy buenos modales y muchisimos temas para hablar, comenzamos nuestra velada con el pie derecho y, mientras la noche avanzaba, yo me sentia en el cielo. Y sin embargo, a pesar de lo mucho que me estaba divirtiendo y la confianza que este hombre me inspiraba habia algo que me decia que me alejara, mientras aun tenia la oportunidad, no sabia exactamente que era, pero decidi ignorarlo, y ese fue el error mas grande de mi vida. Pero lo pague a su debido momento, me di cuenta que, mientras mas hablaba con ese hombre, mas le revelaba de mi persona y mas parecia interesarse en mi, pude observar un extraño brillo en sus ojos y de la sonrisa que se ensanchaba en su rostro, y ahi fue cuando me di cuenta de que algo andaba verdaderamente mal, pero por alguna razon no podia alejarme de aquel sujeto, simplemente estaba maravillada y mi cuerpo no reaccionaba a las ordenes de mi cerebro, estaba asustada. No recuerdo bien como fue que termine aceptando que ese sujeto me llevara a la casa de mis tios, pero lo que si recuerdo fue el trayecto en su auto, el estaba en silencio y yo estaba cada vez mas nerviosa, observando distraidamente la ventana, pude observar como nos alejabamos cada vez mas de la ciudad y, pensando que el sujeto se habia equivocado decidi intervenir: -Eh...disculpa, pero la casa de mis tios no es por aqui... -Lo se querida, solo quiero mostrarte algo que seguramente te agradara. -¡No! Tengo que llegar a mi casa-Exclame preocupada, el me observo de reojo y sonrio. -¿Es asi?¿O acaso me estas intentando engañar? -¡Es asi! Tengo que estar en mi casa...en verdad. El hombre solto una carcajada que causo un escalofrio en todo mi cuerpo, desvio ligeramente el auto y se estaciono en un punto muerto. -Dime Tyria...¿Nadie te enseño a no salir con extraños? -¿Como? No me respondio, simplemente se lanzo contra mi e inclino mi cuello hacia un lado, intente moverme pero no lo logre, el tenia una fuerza increible, lentamente me fue doblegando y se agacho sobre mi cuello, besandolo con suavidad, en ese momento lo que menos crei era que me morderia, mas bien pensaba que ese hombre era un predador sexual, pero al sentir sus colmillos, afilados como cuchillas, penetrar en mi piel de forma rapida y casi indolora comprendi la realidad, y me di por vencida, observando como todo lo que me rodeaba desaparecia lentamente. Cuando volvi a abrir los ojos me encontraba recostada en el asiento trasero y Julius (Habia olvidado mencionar su nombre) me observaba desde los asientos delanteros, al verme despierta sonrio un poco. -Pense en matarte ¿Sabes? En ahorrarte todo tu sufrimiento, pero no lo pude hacer...despues de todo este tiempo que hemos compartido, no podia hacerlo, eres una persona muy especial Tyria ¿Lo sabias? No respondi y permaneci ahi tendida, intentando ordenar mis sentimientos, algo habia ocurrido despues de ese ataque, pero simplemente no comprendia que. -Ahora eres inmortal ¿Eso aclara algunas de tus dudas? Eres una hija de la noche, eres como yo. -¡¿Que?!-Pregunte levantandome tan bruscamente que me golpee con el techo del auto-¿Que has dicho? -Lo que has escuchado, eres inmortal, una hija de las tinieblas...una vampireza, ¿Estas feliz? No lo estaba, estaba todo menos feliz y algo en mi expresion tuvo que haberlo reflejado porque Julius se dio cuenta de eso, y me observo perplejo por un momento. -Entonces he cometido un error-Exclamo finalmente, inhalo largamente y sonrio con pesar-He de enmendarlo entonces. No le di tiempo de que se acercara, abri la puerta de una patada y sali corriendo tan rapido como mis piernas me lo permitieron, Julius estaba ahi, y no hizo el esfuerzo de perseguirme, se quedo sentado en el auto observando como me alejaba, esa fue la ultima vez que lo vi. Esa es mi historia, no ha pasado ni una decada desde que eso ocurrio, pero aunque es poco tiempo hay veces que me parece una eternidad, pero se que no lo es, no se lo que es eternidad...pero tengo mucho tiempo para averiguarlo, a pesar mio. Tyria Pearl

No hay comentarios: